CDMX.-El arribo de un avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos al Aeropuerto Internacional de Toluca durante el fin de semana encendió el debate público y político en México, luego de que la oposición cuestionara una posible violación a la soberanía nacional, mientras el Gobierno federal aseguró que se trató de un vuelo autorizado y sin fines militares.
De acuerdo con registros de la plataforma Flightradar24, la aeronave con matrícula RCH149 despegó alrededor del mediodía del sábado desde la Base de la Fuerza Aérea Dyess, en Abilene, Texas, y aterrizó sin escalas en Toluca cerca de las 14:40 horas. El avión corresponde a un Lockheed Martin C-130J-30 Super Hercules, utilizado para misiones logísticas, evacuaciones médicas, reabastecimiento aéreo, combate de incendios y traslado de ayuda humanitaria.
Horas después del aterrizaje, el Gabinete de Seguridad confirmó la llegada del avión y precisó que el ingreso fue autorizado por México para realizar actividades de capacitación, en apego a los acuerdos de cooperación bilateral vigentes entre ambos países.
El hecho ocurrió en un contexto sensible, luego de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitiera una advertencia sobre posibles actividades militares en el espacio aéreo de México y Latinoamérica, así como de una creciente presión del Gobierno estadounidense para que México muestre resultados más contundentes en el combate al narcotráfico, tras recientes acciones militares en Venezuela.
Las críticas se intensificaron cuando sectores de la oposición exigieron que el ingreso de la aeronave debió ser autorizado por el Senado. Ante ello, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó dicha interpretación y afirmó que no era necesaria la consulta al Poder Legislativo, al no tratarse del despliegue de tropas extranjeras.
“No tendría que haberse consultado, no venían tropas de Estados Unidos ni mucho menos”, sostuvo la mandataria, al explicar que la autorización fue otorgada desde octubre del año pasado y que se trató de una operación con fines logísticos y de capacitación.
Sheinbaum añadió que este tipo de vuelos ya se han realizado en otras ocasiones y que la diferencia en esta ocasión fue el uso del aeropuerto de Toluca, reiterando que no hay operaciones militares extranjeras en territorio nacional.
Mientras el Gobierno federal descarta cualquier afectación a la soberanía, el arribo del avión volvió a colocar en el centro del debate la relación bilateral en materia de seguridad, la cooperación con Estados Unidos y los límites de la presencia militar extranjera en México.

