La Paz.-El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) solicitó formalmente a la
Secretaría de Medio Ambiente y Recurso Naturales (Semarnat), desechar de manera inmediata el trámite del proyecto denominado “Santuario del Tío Checo”, al advertir que representa riesgos ambientales y jurídicos para la región de Los Cabos.
De acuerdo con la organización, el proyecto ubicado en el remanente del lote 5 del predio “San Miguelito”, en La Palma, en San José del Cabo, se presenta como una iniciativa de conservación; sin embargo, el análisis técnico y legal revela irregularidades que pondrían en riesgo la estabilidad ecológica de la Reserva de la Biósfera Sierra de la Laguna y la seguridad hídrica de la zona.
CEMDA señaló que la propuesta, promovida por la asociación Fundación en Armonía, fue ingresada bajo la modalidad de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) “Particular”, cuando por su ubicación en un sitio Ramsar de importancia internacional y su cercanía con un Área Natural Protegida (ANP), debería evaluarse mediante una MIA “Regional”, que contemple los impactos acumulativos sobre el ecosistema.
Mario Sánchez, director regional noroeste del CEMDA, advirtió que no se trata de un simple error administrativo, sino de una estrategia que fragmenta el análisis ambiental para evitar una evaluación integral de los efectos sobre un humedal crítico y el equilibrio ecológico de la principal Área Natural Protegida del estado.
Además, el proyecto contempla el desmonte de aproximadamente 90 mil metros cuadrados de vegetación nativa para la construcción de infraestructura, que incluiría un helipuerto y un centro educativo de grandes dimensiones, lo que, según los especialistas, contradice el discurso de conservación ambiental.
En materia hídrica, el plan de abastecerse con 75 metros cúbicos mensuales mediante pipas en una zona con acuíferos en déficit fue calificado como inviable y como una presión adicional para una región que enfrenta una crisis de estrés hídrico.
“El llamado es a que la autoridad ambiental no valide un proyecto que carece del sustento técnico necesario y que pretende ‘salvar’ a la naturaleza mediante la destrucción de selva baja y comprometiendo el agua de los sudcalifornianos bajo la figura de un santuario privado”, enfatizó Sánchez.

