Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que su propuesta de adelantar la revocación de mandato a 2027 tenga fines electorales o busque beneficiar a Morena, en medio de la polémica por el denominado “plan B” de su reforma electoral.
Durante sus recientes declaraciones, la mandataria aclaró que el planteamiento no pretende abrir la puerta para hacer campaña política, sino fortalecer la participación ciudadana mediante este mecanismo de consulta, que incluso podría coincidir con las elecciones intermedias de ese año.
El proyecto contempla que la revocación de mandato se realice en 2027, adelantándola respecto a lo previsto originalmente, como parte de una estrategia para reducir costos y concentrar distintos procesos electorales en una sola jornada.
Sin embargo, la propuesta ha generado críticas desde la oposición, que advierte que el nuevo esquema podría permitir la intervención de actores gubernamentales en procesos políticos o favorecer indirectamente al partido en el poder.
En respuesta, Sheinbaum ha sostenido que su gobierno no busca incidir en campañas, y defendió que la eventual participación del Ejecutivo en el debate público sobre la revocación no debe interpretarse como propaganda electoral, sino como parte del ejercicio democrático.
El llamado “plan B” surge tras el rechazo en la Cámara de Diputados a la reforma electoral constitucional impulsada por el Ejecutivo, lo que obligó a replantear la estrategia legislativa con ajustes que ahora serán enviados al Senado.
En este contexto, la discusión sobre la revocación de mandato se perfila como uno de los puntos más controvertidos rumbo al proceso electoral de 2027, donde se renovará la Cámara de Diputados y diversos cargos locales en el país.

