Los Cabos, Baja California Sur.– Autoridades municipales descartaron que el escurrimiento registrado la tarde del domingo en Playa Chileno haya sido un derrame de aguas negras, y confirmaron que se trató de la ruptura de un tubo perteneciente a una desalinizadora privada.
El reporte inicial, difundido en redes sociales, alertaba sobre un posible vertimiento de aguas residuales, lo que generó preocupación entre usuarios de la playa. Ante ello, brigadas operativas y personal especializado se movilizaron al sitio alrededor de las 16:00 horas para realizar una inspección.
Tras la revisión, el Ayuntamiento de Los Cabos informó que la infraestructura pública, incluyendo la red de drenaje, opera con normalidad, descartando cualquier descarga sanitaria.
El director municipal de Gestión y Normatividad Ambiental, Gustavo Castro Zumaya, explicó que en el lugar se constató que el agua no presentaba olor y provenía de una planta desalinizadora privada, donde se registró la ruptura de un tubo de gran tamaño, provocando el escurrimiento hacia la playa.
Asimismo, precisó que las muestras analizadas corresponden a agua de proceso utilizada para riego, sin presencia de desechos sanitarios, por lo que no representa un riesgo biológico para la población ni para el ecosistema marino.
Durante el operativo, personal municipal informó directamente a los visitantes sobre la situación para evitar desinformación, mientras que inspectores documentaron el incidente para iniciar los procedimientos administrativos contra el responsable y exigir la reparación correspondiente.
Las autoridades señalaron que, aunque la infraestructura involucrada no pertenece al sistema de OOMSAPAS, se mantendrá la supervisión en instalaciones privadas ubicadas en zonas costeras para prevenir este tipo de incidentes.

