Ciudad de México.– México supera las 130 mil personas desaparecidas en los últimos 20 años, en un contexto donde el propio gobierno federal reconoce que la mayoría de los casos actuales, desde 2006 están relacionados con el crimen organizado.
De acuerdo con información presentada por la administración de Claudia Sheinbaum, el registro nacional fue sometido a una revisión para clasificar los casos y depurar inconsistencias, lo que derivó en una nueva categorización de las desapariciones.
Según el análisis oficial, los expedientes fueron divididos en tres grupos: alrededor del 36% corresponde a casos con información insuficiente para su investigación; un 31% presenta algún tipo de actividad posterior al reporte —como trámites oficiales o uso de servicios—; mientras que el 33% restante no registra movimientos y es considerado como el segmento más sólido de desapariciones.
En este contexto, el gobierno ha sostenido que, a diferencia de décadas pasadas, gran parte de las desapariciones actuales están vinculadas a dinámicas de la delincuencia organizada, en el marco de la violencia derivada del narcotráfico en el país.
La revisión también evidenció deficiencias en el registro nacional, incluyendo duplicidades, datos incompletos y miles de casos sin elementos suficientes para su seguimiento, lo que ha generado cuestionamientos por parte de colectivos de familiares de desaparecidos.
Además, se ha señalado que, pese a la magnitud del problema, solo una parte de los casos cuenta con carpetas de investigación activas, lo que refleja rezagos en los procesos de búsqueda y procuración de justicia.
El gobierno federal ha asegurado que mantendrá todos los registros y continuará con la depuración de la base de datos, mientras persiste la exigencia de organizaciones civiles para garantizar que ningún caso sea eliminado o minimizado.

