Ciudad de México.– El gobierno federal presentó este día ante la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, presidida por la legisladora del PAN Kenia López Rabadán, la iniciativa de reforma constitucional en materia electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en donde en la versión final se desechó la desaparición del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), pero mantiene la desaparición de listas plurinominales de las dirigencias de los partidos, así como la reducción de senadores y el recorte presupuestal a los mismos partidos y al INE y los órganos electorales estatales.
La propuesta fue turnada al Congreso con el objetivo de iniciar su análisis legislativo. De acuerdo con el documento, la reforma busca fortalecer la participación ciudadana, reducir el gasto público en materia electoral y modificar el modelo de representación política en el país.
Entre los cambios más relevantes destaca la reducción del financiamiento público a los partidos políticos, que actualmente se calcula con base en el padrón electoral multiplicado por el 65 % del valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). La iniciativa propone disminuir ese porcentaje a 48.75 %, lo que implicaría menos recursos para las actividades ordinarias de los institutos políticos.
Otro de los puntos centrales es la modificación del sistema de diputados de representación proporcional, conocidos como plurinominales. Aunque la Cámara de Diputados seguiría integrada por 300 legisladores de mayoría relativa y 200 de representación proporcional, se eliminaría el actual sistema de listas partidistas, con la intención de que estos espacios no sean definidos por las dirigencias de los partidos.
La iniciativa plantea que una parte de esas diputaciones se asigne a candidatos que compitieron en distritos y obtuvieron altos porcentajes de votación sin ganar la elección, mientras que otra parte se elegiría mediante votación regional, incluso con participación de mexicanos residentes en el extranjero.
En el caso del Senado, la reforma propone reducir su tamaño de 128 a 96 integrantes, eliminando los escaños de representación proporcional y manteniendo únicamente los electos por mayoría relativa y primera minoría.
La iniciativa también incluye medidas para regular el uso de inteligencia artificial en propaganda electoral, obligando a identificar contenidos modificados con esta tecnología, además de reforzar la fiscalización del financiamiento de campañas y prohibir aportaciones provenientes del extranjero.
Asimismo, se propone ampliar mecanismos de democracia participativa, como consultas populares, referéndums y plebiscitos, además de permitir el uso de tecnologías digitales en procesos de participación ciudadana.
Uno de los ajustes más relevantes en la versión final de la iniciativa fue la eliminación de la propuesta para desaparecer el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), mecanismo utilizado para difundir resultados preliminares de las elecciones la misma noche de la jornada electoral.
Sin embargo, el proyecto mantiene los puntos que han generado mayor debate político, como el recorte al financiamiento público de los partidos y la eliminación de las listas plurinominales, temas que previsiblemente concentrarán la discusión entre las distintas fuerzas políticas en el Congreso.
La propuesta forma parte de los compromisos del gobierno federal para impulsar una reforma integral del sistema electoral, con el argumento de reducir costos institucionales y fortalecer la legitimidad democrática del país.

