Ciudad de México.- El gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo avanza hacia la eliminación de las elecciones en Nicaragua, una decisión que provocó la reacción de la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde México se abstuvo de respaldar la convocatoria para analizar medidas ante la situación del país centroamericano.
La crisis escaló desde julio, cuando Ortega declaró públicamente que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones” y anunció cambios legales para impedir que sectores opositores puedan disputar el poder por la vía electoral.
La Asamblea Nacional, dominada por el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional, inició posteriormente el proceso para reformar el marco constitucional y electoral.
Entre los cambios se contempla impedir la participación de opositores considerados por el gobierno como “traidores a la patria”, además de ampliar a siete años los periodos presidenciales renovables.
La medida pone en riesgo la elección presidencial que estaba prevista para noviembre de 2027 y profundiza la concentración del poder en Ortega y su esposa Rosario Murillo, quienes desde 2025 ejercen conjuntamente la Presidencia de Nicaragua.
Ante la situación, Estados Unidos promovió en la OEA la convocatoria de una reunión urgente de ministros de Relaciones Exteriores para analizar posibles acciones.
La propuesta fue aprobada este miércoles 19 de agosto por una amplia mayoría de los países integrantes del organismo; México se abstuvo, mientras Brasil votó en contra.
El representante mexicano ante la OEA, Alejandro Encinas, justificó la abstención al considerar que la situación en Nicaragua “no constituye una amenaza a la paz o la seguridad hemisférica” y sostuvo que el organismo no debería abordar como un problema de seguridad regional una crisis de carácter político y de derechos humanos.
Este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la postura de México.
“No tendríamos por qué intervenir”, declaró al ser cuestionada sobre la votación y señaló que México mantiene como principios de su política exterior la no intervención y la autodeterminación de los pueblos.
La decisión ocurre en medio de años de cuestionamientos internacionales contra el gobierno de Ortega. En las elecciones de 2021 fueron encarcelados o inhabilitados varios de sus principales adversarios políticos, mientras que opositores, periodistas, activistas y religiosos han sido encarcelados, expulsados del país o despojados de su nacionalidad.
Nicaragua dejó formalmente de pertenecer a la OEA en noviembre de 2023, después de que el propio gobierno de Ortega solicitara su retiro del organismo.

