CDMX.-El Gobierno federal redujo en un 86% la superficie del Alto Golfo de California donde estaba prohibido utilizar redes de enmalle y agalleras para proteger a la vaquita marina, una especie en peligro crítico de extinción.
La medida fue publicada el miércoles 14 de octubre en el Diario Oficial de la Federación y entró en vigor este jueves, mediante un acuerdo que modifica las restricciones pesqueras establecidas desde 2020 en aguas de Baja California y Sonora.
Con la nueva disposición, el polígono donde se prohíbe utilizar estas redes pasó de 11 mil 106 kilómetros cuadrados a solamente mil 562, lo que representa una reducción de 9 mil 544 kilómetros cuadrados.
Las redes de enmalle constituyen una de las principales amenazas para la vaquita marina, debido a que estos pequeños mamíferos marinos pueden quedar atrapados accidentalmente y morir ahogados.
La modificación permitirá nuevamente el uso de estas artes de pesca fuera del polígono restringido, siempre que se cumpla con los permisos y disposiciones aplicables.
Sin embargo, el acuerdo mantiene una zona de tolerancia cero de aproximadamente 225 kilómetros cuadrados, donde continúan prohibidas las actividades pesqueras y la navegación, salvo excepciones autorizadas.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, celebró la decisión federal al considerar que beneficiará a las comunidades pesqueras del Alto Golfo de California y contribuirá a reactivar la economía regional.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la modificación durante su conferencia matutina de este jueves 15 de octubre.
La mandataria explicó que la decisión se tomó después de estudiar cómo proteger la biodiversidad y, al mismo tiempo, permitir que los pescadores tengan mejores condiciones de vida.
Señaló que las restricciones habían generado problemas económicos para las familias dedicadas a la pesca, particularmente en la comunidad de San Felipe, Baja California.
El acuerdo también establece disposiciones sobre horarios de pesca, artes permitidas, sitios de desembarque y sistemas de monitoreo para las embarcaciones que operen en la región.
Aunque el Gobierno federal sostiene que las modificaciones buscan equilibrar la conservación ambiental con el sustento de las comunidades pesqueras, la reducción de la zona de prohibición representa un cambio significativo en las medidas adoptadas para proteger a una de las especies marinas más amenazadas del planeta.
Es importante precisar que la reducción del 86% corresponde al área donde estaba prohibido utilizar redes de enmalle, y no a una disminución de la misma proporción en la totalidad de la reserva natural o del hábitat de la vaquita marina.

