Ciudad de México.– Guillermo “Memo” Ochoa volvió a escribir su nombre con letras de oro en la historia del futbol mundial al convertirse en uno de los tres únicos jugadores en participar en seis Copas del Mundo, una marca que comparte con Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, además de ser el primer portero en alcanzar esa cifra.
El histórico momento llegó la noche del miércoles durante la victoria de México por 3-0 sobre República Checa, cuando el técnico Javier Aguirre envió al veterano guardameta al terreno de juego al minuto 77 para recibir el reconocimiento de un Estadio Azteca que coreó su nombre en lo que apunta a ser su despedida mundialista.
Con 40 años de edad, Ochoa disputó así minutos en su sexta Copa del Mundo. Aunque formó parte de las selecciones de 2006 y 2010 sin ver acción, sí tuvo participación en Brasil 2014, Rusia 2018, Catar 2022 y ahora México-Estados Unidos-Canadá 2026.
Lejos de ser un ingreso únicamente simbólico, el guardameta fue protagonista en la recta final del encuentro. En una rápida salida desde su área inició la jugada que terminó con el tercer gol mexicano, anotado por Álvaro Fidalgo en tiempo de compensación, sellando la goleada y el paso perfecto del Tricolor en la fase de grupos.
Al concluir el encuentro, Ochoa fue ovacionado por más de 80 mil aficionados, recibió abrazos de sus compañeros y, visiblemente emocionado, besó uno de los postes de la portería del Estadio Azteca, escenario donde debutó profesionalmente con el Club América hace más de dos décadas.
La victoria también significó una noche histórica para la Selección Mexicana, que terminó la fase de grupos con tres triunfos, seis goles a favor y ninguno en contra, mientras el homenaje a Ochoa representó el reconocimiento a una de las carreras más importantes en la historia del futbol mexicano.

