La Paz, Baja California Sur.– La asociación civil Hermandad en Armonía A.C. ingresó el primero de julio ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) una nueva Manifestación de Impacto Ambiental en modalidad regional para desarrollar el proyecto UMA CEICA (Centro de Educación, Investigación y Conservación Ambiental), en el mismo predio rústico San Miguelito, en La Palma, San José del Cabo, donde anteriormente promovió el proyecto denominado Santuario del Tío Checo, que fue rechazado en marzo de este año por la propia Semarnat.
Se trata del mismo predio donde la asociación ya había realizado desmontes sin autorización y obras sin permisos que fueron clausuradas.
El nuevo proyecto se pretende desarrollar en 90 hectáreas del predio localizado a faldas de la Sierra La Laguna, con una inversión de 100 millones de pesos y una obra a desarrollarse hasta el 10 años, que contempla 4 edificios, con vialidades internas y estacionamiento, además de planta de tratamiento de aguas residuales y con una vida útil de 30 años.
La justificación ambiental para el nuevo proyecto, según Hermandad en armonía es la conservación y reproducción del venado bura.
LA NUEVA MIA
La nueva solicitud se presenta después de que Semarnat desechó el proyecto Santuario del Tío Checo, también promovido por Hermandad en Armonía, al determinar que la documentación entregada no ofrecía elementos suficientes para realizar una evaluación integral de sus impactos ambientales. En aquel expediente, el proyecto contemplaba un centro de conservación y reproducción de vida silvestre en el predio San Miguelito, con accesos, salas de exposición, laboratorios, clínica veterinaria, área administrativa, estacionamiento, granja fotovoltaica, helipuerto, granero, bioterio y planta de tratamiento de aguas residuales.
Ahora, bajo una nueva denominación y con una MIA en modalidad regional, Hermandad en Armonía plantea construir una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) intensiva para venado bura, con el argumento de contribuir a la reproducción integral de la especie, su salud, la conservación de vida silvestre, la investigación aplicada y la educación ambiental. De acuerdo con el resumen ejecutivo de la nueva MIA, el proyecto se ubica dentro del remanente del lote 5 del predio rústico San Miguelito, en La Palma, San José del Cabo, con una superficie total de 900 mil metros cuadrados, equivalente a 90 hectáreas.
La propia solicitud reconoce un antecedente clave: en el polígono del proyecto ya existe una superficie desmontada de aproximadamente 10 mil 968.93 metros cuadrados en terrenos forestales, donde fueron colocados campers tipo oficina y materiales que serían utilizados durante la preparación y construcción del proyecto. El documento señala expresamente que esa superficie contaba con vegetación de selva baja caducifolia y que el cambio de uso de suelo se realizó sin contar con las autorizaciones correspondientes.
Debido a ese desmonte no autorizado, el promovente informó en la MIA que inició de forma anticipada un procedimiento de regularización ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), identificado con el expediente PFPA/10.2/3S.2/0024-26. La tabla incluida en el resumen ejecutivo precisa que el desmonte previo se distribuye en dos polígonos: uno de 801.510 metros cuadrados y otro de 10 mil 167.42 metros cuadrados, para un total de 1.096893 hectáreas, equivalente al 1.22 por ciento de la superficie total del proyecto.
Además de ese antecedente ambiental, en el mismo predio ya se habían iniciado obras vinculadas al proyecto anterior sin contar con los permisos municipales correspondientes, lo que derivó en la clausura por parte del Ayuntamiento de Los Cabos. Ese contexto coloca a San Miguelito nuevamente en el centro de la discusión pública, ahora con una nueva solicitud ambiental presentada por el mismo promovente.
De acuerdo con la nueva MIA, el proyecto CEICA no se limita al manejo de fauna. La propuesta incluye cuatro edificios de un nivel para las instalaciones principales de administración y funcionamiento de la UMA; dos accesos, uno principal y otro de servicio; pórtico de control vehicular; áreas exteriores de usos múltiples; vialidades internas; estacionamiento; explanada; infraestructura para suministro de agua; instalaciones eléctricas; planta de tratamiento de aguas residuales y áreas delimitadas mediante cercas.
El documento plantea que los edificios tendrán criterios de accesibilidad, circulación fluida, iluminación natural, ventilación cruzada, uso de materiales durables y de bajo mantenimiento, integración de instalaciones de forma “discreta y funcional”, azoteas integradas al contexto y uso de materiales de la región.
En total, el proyecto solicita autorización para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales sobre 45 mil 949.55 metros cuadrados, es decir, el 5.10 por ciento de la superficie total del predio. Esa superficie correspondería únicamente a los elementos del proyecto; el documento aclara que las áreas perimetrales para reubicación de vegetación rescatada no requerirían desmonte adicional.
El desglose de obras incluye 669.87 metros cuadrados para acceso general; 140.053 metros cuadrados para acceso de servicios; 346.36 metros cuadrados de glorieta; mil 258.94 metros cuadrados de estacionamiento; 917.03 metros cuadrados de explanada; 9 mil 355.66 metros cuadrados para los cuatro edificios; además de distintas áreas de usos múltiples y vialidades internas, que en conjunto forman la infraestructura operativa del proyecto.
La inversión estimada para la construcción asciende a 100 millones de pesos, monto que, según la MIA, también considera la obtención de autorizaciones, pagos de compensación ambiental y la implementación de medidas de mitigación.
En materia de servicios, el proyecto reconoce que se encuentra retirado de la red municipal, por lo que propone abastecerse de agua mediante pipas, equipo de bombeo y almacenamiento en cisternas, con filtros y cloración. El consumo estimado sería de 75 metros cúbicos mensuales, considerando necesidades de animales, personal, visitantes, sanitarios, cocina y oficinas.
Para el manejo de aguas residuales, la MIA propone instalar una planta de tratamiento compacta, con sedimentación, filtración biológica y cloración, para reutilizar el agua tratada en riego de áreas verdes. La generación estimada de aguas residuales sería de 50 metros cúbicos mensuales, principalmente por uso humano y limpieza de instalaciones.
El suministro eléctrico se buscaría a través de la red de la Comisión Federal de Electricidad (CFE); sin embargo, en caso de no obtener factibilidad, se plantea instalar un sistema híbrido con energía solar fotovoltaica y respaldo de generador eléctrico. El consumo estimado sería de 1,000 kWh mensuales.
En cuanto a residuos sólidos, el promovente propone contratar una empresa privada autorizada e implementar separación de residuos orgánicos, reciclables e inorgánicos, además de compostaje para áreas verdes. La generación estimada sería de 600 kilogramos mensuales.
La ejecución de las obras se estima en un periodo de seis meses; sin embargo, Hermandad en Armonía solicita a Semarnat una vigencia de 10 años para la preparación del sitio y construcción, bajo el argumento de trámites adicionales y posibles contratiempos. Para la operación de la UMA, la vida útil planteada es de al menos 30 años.



