La Paz, BCS.– “¡Mamá, te veo!”. Con esas tres palabras, la pequeña Victoria emocionó a su familia después de años de incertidumbre, consultas médicas y una larga búsqueda para encontrar una solución a la enfermedad que afectaba su visión desde sus primeros meses de vida.
Sus padres comenzaron a notar que algo no estaba bien en sus ojos cuando todavía era una bebé. Al cumplir un año, los médicos le diagnosticaron subluxación de cristalinos, una condición en la que los lentes naturales de los ojos se desplazan de su posición y afectan la capacidad de ver con claridad.
Los primeros pronósticos médicos no eran alentadores, pero su familia no perdió la esperanza y continuó buscando alternativas, a pesar de las dificultades económicas.
Finalmente, el doctor Fausto Lechuga, quien atiende en la zona de Fidepaz, en La Paz, encontró una posibilidad de mejorar la visión de Victoria mediante intervenciones quirúrgicas en ambos ojos.
Sin embargo, el costo de las operaciones representaba un obstáculo para la familia y el tiempo era un factor importante para conseguir mejores resultados.
Fue entonces cuando su mamá acudió al programa de Atención a la Comunidad de Los Cabos Children Foundation, organización dedicada a apoyar la salud y el bienestar de niñas y niños en Baja California Sur.
A través del acompañamiento de la fundación y la colaboración con el doctor Fausto Lechuga, fue posible cubrir parte de los gastos de las cirugías que necesitaba Victoria.
Los resultados cambiaron la vida de la pequeña.
Hoy puede distinguir los lunares del rostro de su mamá, observar las hojas de los árboles, mirar la luna y correr junto a sus amigos durante el recreo.
Actividades que para muchos niños forman parte de la vida cotidiana, para Victoria representan descubrimientos que durante años parecían difíciles de alcanzar.
La historia de Victoria refleja la importancia del diagnóstico oportuno, la perseverancia de las familias y el trabajo de organizaciones como Los Cabos Children Foundation, que mediante sus programas y el respaldo de sus donantes contribuyen a que niñas y niños accedan a tratamientos médicos.
Pero, sobre todo, es la historia de una pequeña que hoy puede mirar con mayor claridad el rostro de su mamá y descubrir el mundo que la rodea.

