La Paz, Baja California Sur.- La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto que pretende desarrollar Hermandad en Armonía, A.C. en la Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna presenta inconsistencias sobre la ubicación de algunas de sus obras y cuáles de ellas se realizarían dentro de la Zona Núcleo, donde se encuentran las áreas con mayor grado de conservación.
El proyecto denominado “Restauración Integral de Instalaciones para la Preservación y Monitoreo de la Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna” contempla siete obras: dos módulos de servicio y cinco módulos sanitarios, entre nuevas construcciones y rehabilitaciones.
Para entender la importancia de la ubicación de las obras, la propia MIA establece que la Reserva está dividida en una Zona Núcleo y Zonas de Amortiguamiento, cada una con diferentes subzonas y condiciones para las actividades que pueden desarrollarse.
La Subzona de Protección de la Zona Núcleo comprende las áreas con mayor grado de conservación de la Reserva y ecosistemas particularmente representativos y frágiles. De acuerdo con el Programa de Manejo citado en la MIA, en esta subzona solamente se permiten actividades que no impliquen la modificación de los hábitats.
Por otro lado, la Subzona de Uso Tradicional, que forma parte de la Zona de Amortiguamiento, comprende superficies donde los recursos naturales han sido aprovechados tradicionalmente sin ocasionar alteraciones significativas al ecosistema.
La Subzona de Uso Público 1, también de amortiguamiento, corresponde a las áreas donde se concentra una mayor afluencia de visitantes. Ahí se contemplan instalaciones mínimas para servicios de apoyo, investigación científica, monitoreo ambiental, educación ambiental, supervisión y vigilancia, entre otras actividades de bajo impacto.
Es precisamente en esta clasificación donde aparecen las inconsistencias en la MIA.
En la primera parte del documento, un módulo de servicio de 100 metros cuadrados aparece ubicado en la Subzona de Protección, mientras que uno de los nuevos módulos sanitarios se coloca en una zona de Uso Público.
Sin embargo, más adelante la distribución cambia: el módulo de servicio de 100 metros cuadrados aparece fuera de la Subzona de Protección y, en su lugar, el documento establece que dos módulos sanitarios estarían dentro de la Subzona de Protección de la Zona Núcleo.
No es la única inconsistencia. Otro módulo de servicio aparece inicialmente en una zona de Uso Tradicional y posteriormente en Uso Público; mientras que uno de los módulos sanitarios aparece primero en Uso Público y después en Uso Tradicional.
La ubicación resulta relevante debido a que las diferentes áreas de Sierra La Laguna están sujetas a distintos criterios de manejo y protección.
En apartados posteriores, la MIA mantiene la segunda versión y señala que únicamente dos módulos sanitarios estarían dentro de la Subzona de Protección de la Zona Núcleo, destinados a investigadores, personal operativo y visitantes autorizados.
El documento sostiene que estas instalaciones son compatibles con los objetivos de conservación de la Reserva y que servirían para evitar impactos derivados de la disposición inadecuada de residuos sanitarios.
Ante las inconsistencias encontradas en el propio documento, uno de los puntos que podrá aclararse durante la consulta pública de este martes 1 de septiembre será determinar con precisión qué obras se pretenden realizar dentro de la Zona Núcleo y cuál de las ubicaciones señaladas en la MIA es la correcta.

