La construcción de la Central de Combustión Interna (CCI) proyectada para Los Cabos avanzó en su proceso de autorización luego de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aprobara la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto, que tendrá una capacidad de generación de 240 megawatts para reforzar el suministro de energía eléctrica en el municipio.
La autorización fue emitida el pasado 23 de julio por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA). La obra forma parte del Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030 del Gobierno Federal y será desarrollada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Desde su anuncio, organizaciones ambientalistas han manifestado inquietud por las posibles afectaciones que podría generar al operar con combustibles fósiles.
La directora del Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental (CERCA), Jaqueline Valenzuela, señaló que el proyecto representa un beneficio para atender la creciente demanda de electricidad en Los Cabos, aunque advirtió que también implica riesgos ambientales, principalmente por las emisiones contaminantes que produciría durante su funcionamiento.
“Tenemos este probable alivio a la demanda eléctrica, pero por otro lado estamos abriendo la puerta a probables afectaciones ambientales. Particularmente en la calidad del aire, porque durante la operación de este tipo de centrales se generan emisiones altamente contaminantes”.
La especialista indicó que, además de la autorización ambiental, el proyecto también contaría con la Manifestación de Impacto Social aprobada desde diciembre de 2025, por lo que los permisos indispensables para iniciar la obra prácticamente ya estarían cubiertos.
“Hay dos autorizaciones fundamentales que deben tener los proyectos eléctricos: la Manifestación de Impacto Ambiental y la Manifestación de Impacto Social. Todo indica que ambas ya fueron autorizadas, por lo que en los próximos días o meses podríamos comenzar a ver el desarrollo de la obra civil”.
De acuerdo con la información del proyecto, la central ocupará una superficie de aproximadamente 19 hectáreas, de las cuales cerca de 17 requerirán cambio de uso de suelo en terrenos con vegetación de matorral. La infraestructura incluirá 13 motores de combustión interna, 13 generadores eléctricos, siete transformadores, una subestación y líneas de transmisión.
Aunque la Semarnat autorizó la Manifestación de Impacto Ambiental, el resolutivo establece que la empresa deberá cumplir diversas medidas de mitigación y programas de vigilancia ambiental.

