La Paz, Baja California Sur.- El Partido Acción Nacional (PAN) en Baja California Sur cuestionó el posicionamiento del gobernador Víctor Manuel Castro Cosío respecto al caso del mandatario interino de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al considerar que sus declaraciones minimizan la gravedad de las acusaciones en su contra.
El dirigente estatal del PAN, Rigo Mares, sostuvo que ante una acusación formal presentada en Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado, la postura de un jefe de Ejecutivo debe ser de seriedad y responsabilidad, y no de descalificación.
“No estamos frente a opiniones ni versiones, sino ante una acusación judicial internacional que debe atenderse con la debida seriedad”, señaló.
El líder panista advirtió que calificar este tipo de señalamientos como “intrigas” o “calumnias” envía un mensaje equivocado y contribuye a restar importancia a un tema que, dijo, involucra a instituciones públicas y a la confianza ciudadana.
En ese sentido, afirmó que minimizar una acusación de esta magnitud no es un acto de prudencia política, sino una postura que puede interpretarse como encubrimiento discursivo frente a hechos que requieren ser investigados.
Mares agregó que este tipo de posicionamientos desvían la atención del fondo del asunto y debilitan la exigencia de rendición de cuentas, al tiempo que abonan a la percepción de impunidad en casos de alto impacto.
Asimismo, el PAN en Baja California Sur respaldó la postura de su dirigencia nacional al señalar que la licencia solicitada por Rocha Moya no resuelve la problemática de fondo, ya que se trata de un caso que involucra a diversos funcionarios y áreas del poder público.
Finalmente, el dirigente hizo un llamado a que las autoridades actúen con transparencia y firmeza, y que se garantice una investigación a fondo ante señalamientos que, subrayó, deben atenderse sin excepciones.

