La Paz, Baja California Sur.– El dirigente estatal del PAN en la entidad, Rigo Mares, cuestionó la viabilidad del Servicio Universal de Salud anunciado por el gobierno federal, al advertir que se trata de una propuesta sin sustento financiero suficiente y con riesgos para la operación del sistema.
En rueda de prensa, acompañado por la secretaria general del partido, Melissa Almeida Sánchez, y el dirigente municipal en La Paz, Víctor Prado, el panista criticó el decreto firmado el 7 de abril por la presidenta Claudia Sheinbaum, que plantea que cualquier persona pueda ser atendida en instituciones públicas de salud sin importar su afiliación.
“El objetivo suena bien, pero el problema es la aritmética”, señaló Mares, al afirmar que el presupuesto federal en salud proyectado para 2026 representa el 2.6% del Producto Interno Bruto, por debajo del 6% recomendado a nivel internacional, además de registrar una reducción en términos reales.
Advirtió que ampliar la cobertura sin incrementar los recursos podría generar saturación en los servicios, así como agravar el desabasto de medicamentos y afectar la calidad de la atención.
En ese contexto, indicó que el número de personas sin acceso a servicios de salud en México habría pasado de 22 millones en 2018 a cerca de 48 millones en 2024.
A nivel estatal, Mares respondió a declaraciones del gobernador Víctor Manuel Castro Cosío, quien ha minimizado el problema del desabasto, al sostener que se trata de “propaganda”.
“El desabasto no es propaganda, es una realidad que viven las familias. Si el abasto está entre 70 y 75 por ciento, significa que uno de cada cuatro medicamentos no llega”, afirmó.
Además, señaló que existe opacidad en la información sobre el suministro de medicamentos. Aunque el IMSS cuenta con la plataforma “Receta Completa” para reportar medicamentos no surtidos, dijo que no existen datos públicos desagregados por estado, lo que dificulta dimensionar la situación en Baja California Sur.
Ante este panorama, el PAN planteó tres acciones: garantizar el abasto efectivo de medicamentos en las unidades de salud, transparentar la información mediante datos abiertos y diseñar un plan específico para estados con condiciones geográficas como Baja California Sur.
“Merecen medicamentos, no discursos”, concluyó.

