Culiacán, Sinaloa.- Rubén Rocha Moya retomó este viernes 21 de agosto sus funciones como gobernador de Sinaloa, después de permanecer 112 días separado del cargo tras las acusaciones presentadas en Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el narcotráfico.
El mandatario morenista solicitó licencia temporal desde el pasado 1 de mayo, luego de que autoridades estadounidenses lo incluyeran junto con otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses en una investigación relacionada con presunta protección al Cártel de Sinaloa.
Durante su ausencia, Yeraldine Bonilla Valverde quedó al frente del Poder Ejecutivo estatal como gobernadora interina.
Rocha Moya compareció el pasado 26 de mayo ante la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán, donde respondió a los cuestionamientos del Ministerio Público Federal relacionados con las acusaciones formuladas desde Estados Unidos.
El gobernador ha rechazado reiteradamente los señalamientos y ha sostenido que las acusaciones en su contra son falsas.
La FGR, por su parte, ha señalado que los elementos enviados por Estados Unidos no han sido suficientes para proceder contra el mandatario y ha solicitado mayores pruebas para sustentar las acusaciones.
A pesar de que el caso no ha sido cerrado, Rocha Moya determinó concluir su licencia y reincorporarse este viernes a sus funciones como gobernador constitucional de Sinaloa.
Su regreso ocurre además en medio de nuevos movimientos dentro de las investigaciones relacionadas con la política y el crimen organizado en Sinaloa.
Esta semana fue detenido Fausto Corrales Rodríguez, considerado un testigo clave en los hechos relacionados con el presunto secuestro y traslado a Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada y el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y político Héctor Melesio Cuén Ojeda.
Rocha Moya regresa así al gobierno estatal mientras continúa abierta la controversia derivada de los señalamientos de autoridades estadounidenses en su contra.

