Washington, Estados Unidos.– El presidente Donald Trump sufrió un revés político en las elecciones intermedias celebradas este martes 3 de noviembre, luego de que el Partido Demócrata consiguiera arrebatar a los republicanos el control del Senado y de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
De acuerdo con los resultados y proyecciones electorales difundidos durante la mañana de este miércoles, los demócratas alcanzaron 54 escaños en el Senado, frente a 44 de los republicanos, mientras que en la Cámara de Representantes sumaban 228 posiciones contra 139 de sus adversarios, con algunas contiendas todavía pendientes de definición.
Las elecciones también dejaron importantes triunfos demócratas en estados tradicionalmente republicanos, entre ellos Texas, Kansas, Iowa, Ohio y las Carolinas, lo que modificó la correlación de fuerzas políticas en Washington.
Uno de los resultados más destacados ocurrió en Texas, donde la demócrata Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott, quien buscaba permanecer al frente del estado.
Con estos resultados, Trump enfrentará los últimos dos años de su segundo mandato sin el control de las cámaras legislativas, lo que podría dificultar la aprobación de sus iniciativas, reformas y presupuestos.
Además, la nueva mayoría demócrata tendrá mayores facultades para impulsar investigaciones legislativas y ejercer vigilancia sobre las decisiones de la administración federal.
Las elecciones intermedias fueron interpretadas como una expresión de inconformidad de una parte importante del electorado estadounidense ante la situación económica, el costo de vida y distintas decisiones de política interna y exterior del gobierno de Trump.
Aunque todavía existen contiendas pendientes de concluir y los resultados deberán pasar por los procedimientos oficiales de certificación, el nuevo equilibrio político representa un cambio significativo para la segunda mitad de la administración del presidente republicano.

