La fase de dieciseisavos de final del Mundial 2026 cobró este lunes a sus dos primeras grandes víctimas. Alemania y Holanda, dos selecciones que llegaban como candidatas al título tras una sólida fase de grupos, fueron eliminadas en tandas de penales por Paraguay y Marruecos, respectivamente.
La jornada reunió a tres potencias del futbol mundial. De ellas, únicamente Brasil logró avanzar tras imponerse 2-1 a Japón, mientras que los otros dos gigantes europeos se despidieron prematuramente del torneo.
La eliminación más sonada fue la de Alemania, una de las selecciones más laureadas en la historia de la Copa del Mundo con cuatro títulos mundiales (1954, 1974, 1990 y 2014). El conjunto dirigido por Julian Nagelsmann empató 1-1 con Paraguay durante 120 minutos, pero cayó 4-3 en la definición desde los once pasos, en lo que significó la primera derrota alemana en una tanda de penales en la historia de los mundiales.
Los germanos habían llegado a la fase eliminatoria después de una destacada primera ronda, en la que golearon a Curazao, vencieron a Costa de Marfil y, pese a cerrar con derrota ante Ecuador, finalizaron como líderes de su grupo, perfilándose entre los favoritos para disputar el campeonato.
Horas más tarde llegó otra de las grandes sorpresas del torneo. Holanda, que también había dejado una grata impresión en la fase de grupos con un futbol ofensivo y resultados convincentes, fue eliminada por Marruecos tras empatar 1-1 y perder 3-2 en la tanda de penales. El conjunto neerlandés era considerado uno de los candidatos a pelear por la Copa del Mundo, pero vio terminar su participación antes de los octavos de final.
La única potencia que evitó el desastre fue Brasil, que tuvo que venir de atrás para derrotar 2-1 a Japón y mantenerse con vida en la competencia. La Canarinha avanzó a los octavos de final, aunque dejó claro que el margen de error en esta Copa del Mundo es mínimo.
Con estos resultados, el Mundial 2026 confirmó que las sorpresas llegaron desde el arranque de la fase de eliminación directa. Paraguay y Marruecos protagonizaron los primeros grandes campanazos del torneo, mientras dos de los principales aspirantes al título emprendieron anticipadamente el camino de regreso a casa.

