La fase de grupos de la Copa Mundial de Futbol 2026 comenzó a entregar sus primeras sorpresas durante el fin de semana, luego de que selecciones consideradas favoritas dejaran puntos en el camino o fueran superadas por equipos que, en el papel, parecían tener menos posibilidades.
Uno de los resultados que más sorprendió fue el empate de Marruecos ante Brasil, luego de que la selección africana lograra igualar 1-1 frente a uno de los máximos candidatos al título en actividad del Grupo C.
Brasil, acostumbrado a imponer condiciones desde el arranque de los torneos, no encontró claridad ofensiva y terminó cediendo puntos ante un Marruecos que volvió a demostrar que su crecimiento futbolístico ya no es casualidad. El conjunto marroquí mostró orden defensivo, intensidad y personalidad para competir de tú a tú con la verdeamarela.
Otra de las sorpresas llegó en el Grupo F, donde Japón empató 2-2 con Países Bajos, resultado que dejó abiertas las aspiraciones del sector.
Aunque Holanda llegaba como favorito, Japón confirmó nuevamente que se ha convertido en una selección incómoda para las potencias europeas, aprovechando velocidad, presión alta y disciplina táctica para rescatar un empate valioso.
En el Grupo B, Qatar sorprendió al igualar 1-1 frente a Suiza, resultado inesperado por la diferencia de experiencia internacional entre ambas selecciones. El conjunto qatarí resistió los embates europeos y logró sumar un punto que podría resultar clave en la pelea por la clasificación.
La lista de campanazos la completó Australia, que derrotó 2-0 a Turquía en el Grupo D, en uno de los resultados menos esperados de la jornada.
Turquía llegaba con mayores expectativas para el arranque del torneo, pero los australianos mostraron contundencia y aprovecharon errores defensivos para quedarse con tres puntos importantes, colocándose como uno de los equipos sorpresa en el inicio del Mundial.
Otros resultados también generaron cierta sorpresa, como el empate de Canadá 1-1 Bosnia y Herzegovina, donde los canadienses dejaron escapar puntos pese a partir como favoritos.
Mientras tanto, selecciones como Alemania, que goleó 7-1 a Curazao, y Suecia, que venció 5-1 a Túnez, confirmaron su condición de favoritas en el arranque del torneo.
Los primeros partidos del Mundial comienzan a dejar un mensaje claro: las diferencias entre selecciones tradicionales y equipos emergentes son cada vez menores, elevando la competitividad desde la fase de grupos.

