La Paz, Baja California Sur.- La alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga Romero, reiteró que el Ayuntamiento paceño no ha otorgado, no ha recibido y tampoco emitirá permisos de construcción para proyectos dentro de la Reserva de la Biósfera Sierra La Laguna, luego de los señalamientos políticos surgidos durante el fin de semana sobre presuntos desarrollos en la zona.
“La Sierra La Laguna no se toca. La Sierra La Laguna se cuida y se protege”, afirmó la presidenta municipal al rechazar versiones que vinculan al gobierno municipal con autorizaciones para obras en esta Área Natural Protegida.
Quiroga Romero sostuvo que cualquier acusación relacionada con permisos de construcción debe estar sustentada en hechos y documentación oficial, al asegurar que el Ayuntamiento no cuenta con ninguna solicitud de licencia para desarrollar proyectos en la sierra y, en caso de presentarse, no sería autorizada.
“Nos preguntaron si habíamos emitido alguna licencia. No. No hemos recibido ninguna licencia de construcción ni hemos emitido ninguna. Y si se llega a recibir, nunca la emitiremos para desarrollar nada ahí”, declaró.
La alcaldesa explicó que el gobierno municipal mantiene coordinación con autoridades federales como Semarnat, Conanp y Profepa, instancias responsables de la protección ambiental y administración de la Reserva de la Biósfera Sierra La Laguna.
Asimismo, señaló que el Ayuntamiento colaboró recientemente en acciones de apoyo operativo luego de que la ciudadanía reportara la presencia de materiales en una zona de la sierra, situación por la que autoridades federales solicitaron respaldo para delimitar el área.
Milena Quiroga insistió en que el municipio continuará colaborando con instancias ambientales para la protección de la Sierra La Laguna, al tratarse de una zona de alto valor ecológico para Baja California Sur.
El posicionamiento ocurre en medio de la controversia generada por denuncias ciudadanas y ambientalistas sobre presuntas obras irregulares y movimientos de materiales dentro de la Sierra La Laguna, tema que ha generado exigencias de mayor vigilancia y transparencia por parte de autoridades ambientales.

