Ciudad de México.- Diego Sebastián “N”, señalado como presunto responsable material del asesinato del tecladista de Camilo Séptimo, Jonathan Meléndez, y tres personas más de su entorno familiar, tenía una orden de aprehensión por fraude antes del multihomicidio y obtuvo un amparo que impidió su detención apenas 15 días antes de los hechos.
Este viernes, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que Diego Sebastián “N” tenía antecedentes de investigación en el Estado de México, aunque durante la conferencia matutina no precisó los delitos.
Información difundida posteriormente señala que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México había obtenido previamente una orden de aprehensión en su contra por presunto fraude, correspondiente a la causa penal 502/2025.
Sin embargo, el 17 de agosto de 2026, el Juzgado Primero de Distrito en el Estado de México le concedió un amparo que frenó la ejecución de dicha orden. Quince días después ocurrió el multihomicidio en Atizapán de Zaragoza.
Además, existen denuncias previas contra Diego Sebastián “N” por presuntos fraudes relacionados con la renta de propiedades vacacionales. Algunos de los señalamientos difundidos públicamente involucraban operaciones en destinos como Valle de Bravo, Acapulco y Tepoztlán.
La actividad inmobiliaria adquiere relevancia en la investigación del multihomicidio debido a que Diego Sebastián “N” mantenía precisamente una relación comercial con Jonathan Meléndez, vinculada con la administración y renta de propiedades.
Harfuch reveló este viernes que antes del crimen existieron exigencias económicas y amenazas contra el músico, aunque evitó proporcionar detalles adicionales a petición de la Fiscalía mexiquense para no afectar la primera audiencia.
“Lo que es un hecho es que hubo una exigencia de dinero, ciertas amenazas y se comete el multihomicidio”, señaló el funcionario federal.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido que la orden de aprehensión por fraude que pesaba sobre Diego Sebastián “N” estuviera directamente relacionada con el conflicto económico que se investiga como posible móvil del asesinato.
Jonathan Meléndez, de 38 años, fue asesinado junto con su esposa embarazada, su hija de tres años y una joven de 21 años que trabajaba con la familia, dentro de un domicilio de Atizapán de Zaragoza. Un hijo de la pareja, de seis años, fue encontrado con vida. También fue asesinada la mascota de la familia.
Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, este último investigado por su posible participación en los hechos, fueron trasladados este viernes al penal de Barrientos, en Tlalnepantla. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar el móvil y establecer si existen más personas involucradas.

