Los Cabos.- La arquitecta Beatriz González Gilbert fue reelecta este martes como directora general del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) de Los Cabos, luego de que la Junta de Gobierno repitiera el proceso de selección que había sido declarado inválido en julio pasado por irregularidades administrativas detectadas en su primera designación.
De acuerdo a fuentes consultadas por HOY BCS, el nuevo proceso se llevó a cabo con la participación de cinco aspirantes.
En una sesión celebrada ayer, los miembros de la Junta calificaron los perfiles con base en la documentación, los ensayos técnicos y las entrevistas personales.
De acuerdo con el dictamen final, González Gilbert obtuvo la puntuación más alta con 350 puntos, seguida por José Ruiz, con 334.5 puntos; en tercer lugar Rodolfo Montaño, con 305.5 puntos; Gustavo Acuenteco en cuarto con 280 puntos, y Ana Laura Pérez en quinto sitio con 229 puntos.
Un proceso reabierto por transparencia
El nuevo nombramiento ocurre tras la anulación del procedimiento anterior, cuando la misma González Gilbert había resultado electa mientras aún se desempeñaba como secretaria técnica del IMPLAN, situación que generó cuestionamientos por posible conflicto de interés.
En aquella ocasión, la Junta de Gobierno determinó dejar sin efectos la elección mediante el acuerdo JG-227, aprobado el 16 de julio, con el argumento de “consolidar al órgano como un espacio transparente y de participación plural”.
Posteriormente, se emitió una nueva convocatoria abierta en septiembre, con requisitos estrictos de transparencia, entre ellos la obligación de presentar constancias de no inhabilitación, declaración de no conflicto de interés y ensayos técnicos sobre planeación urbana y gestión institucional.
El cargo de dirección general tiene una remuneración mensual neta de $83,998 pesos y una duración vinculada al periodo administrativo del Ayuntamiento en funciones.
Con la nueva elección, Beatriz González Gilbert asumirá formalmente el cargo una vez que su nombramiento sea ratificado por el Cabildo del XV Ayuntamiento de Los Cabos, conforme lo establece el Reglamento Interno del Instituto.


Repetición del Proceso Bajo Sombra de Duda
El reciente proceso culminó con la designación de la arquitecta Beatriz González, la misma persona cuya elección original en julio fue anulada por situaciones administrativas mismas que no han sido aclaradas.
La expectativa de la comunidad y de los aspirantes que participaron en ambas convocatorias era que el nuevo proceso se distinguiría por una máxima transparencia para subsanar los errores. Sin embargo, fuentes cercanas al proceso y participantes anónimos expresaron su frustración: Repetición del Proceso Bajo Sombra de Duda. “Pareciera que el nuevo proceso solo se convocó para cumplir con un formalismo legal. Los que participamos sentimos que nuestro tiempo fue perdido, ya que la decisión final, la persona y el resultado ya estaban definidos de antemano”.
A pesar de que en el primer proceso los principales señalamientos apuntan a la falta de claridad en los criterios de evaluación y en las sesiones de deliberación. La anulación del primer proceso obligaba a las autoridades a ser ejemplares, pero la opacidad percibida en esta segunda vuelta levanta serios cuestionamientos sobre la independencia del Consejo Consultivo y de la Junta de Gobierno en la toma de la decisión.
La comunidad organizada en Los Cabos, que históricamente ha vigilado la planeación urbana, ha manifestado su preocupación. La Dirección del IMPLAN es crucial para el desarrollo ordenado del municipio, y la ausencia de un proceso de selección limpio y justo socava la legitimidad del liderazgo en una institución vital.
Sin embargo, a pesar de las críticas, las autoridades del Ayuntamiento han defendido la reelección, asegurando que el proceso se ajustó a la legalidad tras subsanarse las fallas administrativas.
No obstante, para los críticos, el episodio completo de la anulación y la posterior reelección sin una rendición de cuentas profunda sobre las irregularidades de julio, crea un precedente negativo que normaliza la falta de transparencia en la administración pública.
y la Pregunta obligada que queda es si ¿Fue la repetición del proceso una corrección genuina o simplemente una medida para “regularizar” una decisión previamente cuestionada?