Cabo San Lucas, Baja California Sur.– El presidente ejecutivo del Consejo Coordinador de Los Cabos (CCC), Julio Castillo Gómez, hizo un llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier intento de venta de agua potable o condicionamiento político en su distribución, durante el acto de entrega de 20 pipas para el suministro gratuito de agua en Cabo San Lucas, adquiridas mediante recursos del Fideicomiso de Saneamiento Ambiental (FISAN).
En el marco del evento encabezado por autoridades municipales y representantes empresariales, Castillo Gómez afirmó que el acceso al agua no puede convertirse en un mecanismo de control electoral ni en una oportunidad de lucro económico, al advertir que la distribución del recurso debe mantenerse gratuita para las familias más afectadas por el desabasto.
“El agua no se tiene que vender ni limitar por cuestiones políticas. El agua es un recurso para hacer justicia a todos los ciudadanos”, expresó.
El dirigente empresarial pidió a la población denunciar a cualquier persona que pretenda cobrar por el agua distribuida mediante este esquema de apoyo. Incluso, llamó a reportar irregularidades directamente al director de OOMSAPAS Los Cabos, Arturo Sandoval Montaño.
“Quien esté cobrando agua, denúncielo. El acuerdo es que el agua va a ser gratis, porque el ciudadano tiene derecho a recibir agua”, sostuvo.
Durante su mensaje, Castillo Gómez calificó la crisis hídrica en Cabo San Lucas como una “deuda histórica”, al señalar que miles de familias siguen enfrentando tandeos, falta de red hidráulica y largos periodos sin acceso regular al servicio.
Explicó que las 20 pipas entregadas forman parte de una estrategia financiada por el Fideicomiso de Saneamiento Ambiental, instrumento integrado por recursos aportados entre el sector empresarial y el Ayuntamiento de Los Cabos para atender necesidades prioritarias del municipio.
De acuerdo con el presidente del CCC, este año el fideicomiso contará con un presupuesto cercano a mil 200 millones de pesos, de los cuales el 40% fue destinado al tema hídrico, tanto en agua potable como tratamiento.
Precisó que, junto con otras unidades ya incorporadas, la inversión en pipas alcanza alrededor de 85 millones de pesos, permitiendo llevar aproximadamente 800 mil litros diarios de agua a escuelas, hospitales, instituciones públicas y colonias sin red hidráulica, donde —estimó— habitan entre 50 mil y 60 mil personas.
“El problema no nació ayer, tiene años gestándose, pero hoy se empieza a ver voluntad de resolverlo con acciones”, expresó.



