La Paz, Baja California Sur.- Colectivos de madres buscadoras de Baja California Sur denunciaron haber sido objeto de represión durante el evento del Segundo Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum en La Paz, luego de que, aseguran, les retiraron mantas con los rostros de sus desaparecidos y los megáfonos que llevaban para manifestarse.
A través del colectivo Búsqueda x La Paz, las familias hicieron público lo ocurrido durante el evento del pasado domingo, al que acudieron también con la intención de entregar a la Presidenta un escrito sobre la situación que enfrentan las víctimas de desaparición en el estado.
“Nos quitaron las mantas, nos quitaron los megáfonos, pero la voz no. ¿Dónde quedó la libre expresión?”, cuestionaron.
En el documento que buscaban hacer llegar a Sheinbaum, los colectivos exponen cifras que, señalaron, fueron proporcionadas por la propia Fiscalía durante mesas de trabajo y tienen corte al 6 de septiembre de 2026.
De acuerdo con esos datos, en Baja California Sur existen 1,154 personas pendientes de localizar, se han encontrado 234 fosas clandestinas y recuperado 313 cuerpos, de los cuales 97 permanecen sin identificar.
Además, señalaron que solamente 253 familias se encuentran registradas en el Registro Nacional de Víctimas (RENAVI).
Uno de los datos que más cuestionaron las madres buscadoras es que, según la información que les ha sido presentada, sólo siete carpetas de investigación han sido judicializadas en más de nueve años.
“¿Cuántas investigaciones han llegado realmente ante un juez? ¿Cuántas personas han sido detenidas? ¿Cuántas familias han recibido justicia?”, plantearon.
Los colectivos solicitaron también la federalización de carpetas de investigación y señalaron que 2025 fue identificado en las mesas de trabajo como el año con mayor número de desapariciones en Baja California Sur.
Otra de sus principales demandas es la creación de una Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas, al sostener que Baja California Sur es el único estado del país que todavía no cuenta con este organismo.
Las familias destacaron particularmente las consecuencias que las desapariciones dejan entre niñas, niños y adolescentes que pierden a sus padres, hermanos u otros familiares, y señalaron que actualmente no siempre encuentran atención psicológica especializada para atenderlos.
Las madres buscadoras recordaron que llevan alrededor de nueve años realizando labores de búsqueda y denunciaron que, en numerosas ocasiones, son ellas mismas quienes localizan los restos que posteriormente recuperan las autoridades.
“No queremos protagonismo. No queremos privilegios. Queremos resultados. Queremos justicia. Queremos verdad. Queremos a nuestros desaparecidos de regreso”, expresaron.
Finalmente, agradecieron el respaldo recibido por ciudadanos durante el evento presidencial y advirtieron que continuarán haciendo públicas sus exigencias.

