A las 9:00 pm de la noche, hora local del pasado miércoles, México se unió en una celebración nacional por el triunfo de la selección Mexicana de Futbol 3-0 ante Chequia que coronaba una actuación casi perfecta de México en un mundial, invicto, primero en su grupo y sin haber recibido un solo gol, algo histórico en todos los sentidos.
Como “cereza del pastel” fuimos testigos del homenaje en el estadio Azteca de Memo Ochoa, quien se despedía después de haber defendido la portería mexicana en 6 mundiales, con la siempre recordada actuación contra Brasil en su mundial en 2014, donde Paco Meno, se convirtió en una muralla.
La euforia de júbilo se apoderó del país.
Para las 9:05 comenzaron a llegarme imágenes de cientos de personas celebrando en Cabo San Lucas y el malecón de La Paz.
En la mesa de redacción de HOY BCS nos preparábamos para subir las imágenes del festejo para unirnos a la celebración nacional.
Pero para las 9:06 mis compañeros Grace Gámez, y Toño Galvez que se encontraban en la celebración de Cabo San Lucas, nos dieron el reporte funesto: en la celebración se había dado un atropellamiento de varias personas.
Poco después, que el conductor había sido capturado por las personas y lo habían golpeado, que yacía inconsciente junto a su carro.
Comenzaron a circular los primeros videos donde se apreciaba un grupo de personas rodeando un carro negro, al que sacuden violentamente, emulando los festejos de otras partes del país y después se aprecia como el vehículo se lanza contra la multitud atropellando a varios, para luego impactarse metros más adelante con un poste.
En cuestión de minutos se pasó de la euforia del júbilo, a la sin razón del desenfreno, al horror de la tragedia.
Por su puesto que el episodio nos lleva a la gran auto reflexión de nuestra forma de celebrar. Hasta donde el festejo puede ser interpretado como agresión o amenaza a la seguridad de terceros.
Sin embargo, la gran pregunta que permea en la sociedad cabeña tras el suceso, ¿dónde estaban nuestras autoridades?
¿Por qué no se implementaron operativos previos?, ¿Por qué no se activaron protocolos de seguridad?
¿Cómo pudo suceder un linchamiento en el primer cuadro de un destino turístico como Cabo San Lucas, sin que intervinieran las autoridades?
Pero hay un ingrediente más, la reacción de la autoridad para comunicar del suceso y generar certidumbre de actuación gubernamental ante la tragedia.
En el caso del gobierno municipal que encabeza en este momento el primer regidor, José Manuel Larumbe, los primeros reportes se dieron hasta dos horas después en las redes sociales personales del secretario general, Alberto Rentería, sólo para decir que ya se estaban atendiendo a los heridos.
A las horas, el Gobierno Municipal actuó como le tocaba actuar en estos casos de crisis. El presidente municipal en funciones se presentó al lugar de los hechos, visitó los hospitales donde estaban los lesionados y se dio información sobre los mismos.
Ayer, el mismo el Gobierno de Los Cabos anunció medidas correctivas y preventivas para próximos sucesos: el cierre a la circulación vehicular en próximos partidos de México y otros importantes durante el mundial y se explora la implementación de la “ley seca”.
Sin embargo, 24 horas después de la tragedia hasta esta mañana de viernes no ha habido un mensaje a la ciudadanía y al exterior para dar certeza de seguridad y paz social, más aún cuando el suceso se convirtió en nota nacional e internacional y Los Cabos es un destino turístico internacional.
Sin embargo, por parte del Gobierno del Estado, ni Gobernador, ni Secretaría General, ni la de Turismo hasta esta mañana habían hecho un solo posicionamiento de la tragedia.
En sus redes sociales, Víctor Castro apareció hasta anoche para informar que se encontraba en la CDMX con su esposa y el director estatal de cultura para promover ante la dependencia federal del rubro, temas culturales de Baja California Sur.
Así nuestras autoridades ante una tragedia que tuvo reflectores a nivel nacional e internacional.
Pero, estamos en la antesala de un proceso electoral para renovarlas, algunos ya han pedido licencia a sus encargos.
Varios políticos aspiran a ser el nuevo gobernador y gobernadora; o alcalde o alcaldesa y en su mayoría también guardaron silencio ante el hecho.
Y no se trata de lucrar políticamente con la tragedia, sino de dar cuenta que no se es ajeno al sentir social, de esos ciudadanos que en 2027 buscarán representar… y su voto.
De quienes aspiran a la gubernatura por la parte del oficialismo de Morena, PT, Partido Verde; sólo Manuel Cota publico un mensaje, donde incluso ofreció apoyo a los afectados.
La morenista Milena Quiroga, en estas horas publicó sobre el triunfo de la selección, un promo político que alude a la “unidad” y una foto con recolectores de basura.
Christian Agúndez, además también del triunfo de la selección, publicó un evento en La Paz de un programa deportivo. Saúl González un par de entrevistas; Cheto Alvarado, el triunfo de la selección y algo sobre el POEL; así por el estilo.
Y de quienes aspiran a la alcaldía de Los Cabos, sólo Gaby Montoya, Cristina Contreras y Petra Juárez publicaron mensajes sobre el caso en sus redes; ni Eda Palacios, Ni Ernesto Ibarra, ni Carlos Castro, Ni Karina de la O (delegada de la ciudad donde sucedieron los hechos), se manifestaron,
Por el PAN, sí lo hicieron Pancho Pelayo, Susana Zatarain y Lupita Saldaña.
Y por parte del PRI y Movimiento Ciudadano tampoco hubo mensaje por la tragedia.
Unos son gobierno.
Otros quieren gobernar.
Así nuestros gobernantes.
Así nuestros políticos… ante la tragedia.



