Oposición Sudcaliforniana; cabeza de ratón o cola de león: Por Jesús Flores

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El autor es licenciado en ciencias políticas, ex regidor y ex dirigente del PRI en Baja California Sur.

 

“Sin política se pueden hacer muchas cosas, pero gobernar, en el poder o en la oposición es imposible” JRH.

En Baja California Sur, los partidos políticos de “oposición” están más ocupados en sus espacios de dirigencias que en las causas ciudadanas y de la población en general.

Lograr espacios de dirigencias a como dé lugar, y desde ahí a la “pepena” de espacios de representación donde perdiendo ganan.

Es lamentable y preocupante ver como la “oposición” se implosiona en cada uno de sus institutos políticos, como el de todos contra todos genera la percepción de no tener claro ni la ruta ni la manera de lograr consensos, inclusión y sobre todo generar confianza entre iguales.

Donde esta práctica en unos, y la ingratitud, la traición y la ambición en otros, hace emigrar a quienes no ven atendidos sus reclamos y la solicitud de espacios le son negados. Llevando en su mudanza mediocridad, berrinches y falta de resultados.

No existe (o al menos no se ha exhibido) una agenda alternativa que dé cumplimiento pleno a lo que la propia constitución exige a los partidos políticos, sus obligaciones y disposiciones.

No se ve un proyecto, una visión articulada coherente y pertinente respecto a su propia vida interna y menos contra las urgencias que aquejan a los ciudadanos por los excesos de poder, opacidad y falta de resultados de los actuales gobernantes.

¿Qué están esperando para asumir su papel?, no han revisado sus números, no han generado balances internos de focalización territorial de acuerdo a la última elección.

¿Por qué no se atreven a salir a la palestra pública y decir que es falso que la oposición no cuente con figuras relevantes?.

¿A poco de no haberlas, las elecciones pasadas (con todos sus agravantes y leyendas urbanas que la adornan) no hubiesen sido tan competidas?.

Igual temen en este análisis aceptar que más allá de carisma lo que los ciudadanos exigen son liderazgos sustentados en trayectoria, capacidad, congruencia y resultados.  Donde existen figuras de la sociedad civil que deben jugar un papel importante en el ámbito electoral, y no aferrarse a su dinámica partidista que dentro de una lógica antidemocrática deriva casi siempre  en un férreo monopolio en la definición de las candidaturas; debilitando la democracia interna de los partidos, ya que  (y este pudiera ser uno de los puntos principales por lo que los partidos sufren el “chapulineo”) los beneficiarios han sido los mismos de siempre, y con ello continúan privilegiando sus “nomenclaturas”.

¿Hasta donde están dispuestos los partidos políticos en reestructurarse, refundarse, modificar para actualizar sus documentos básicos?. ¿Quien le apuesta a una reestructuración con la profundidad que se requiere para con ello convertirse no solo en oposición electoralmente competitiva, sino sobre todo, en una oferta política capaz de convencer con la propuesta, en el debate, en el análisis y argumentos que la sociedad espera de quienes aspiren a representarla?.

Baja California Sur,  está urgido de espacios desde los que sea posible procesar las diferencias y reducir la fragmentación y polarización que hoy nos divide; donde no se busque la imposición de una o varias posturas, sino por el contrario, los puntos de encuentro y coincidencia sobre lo realmente prioritario y urgente.

Es momento de privilegiar lo general y dejar de lado lo personal y grupal.

Quienes gobiernan ya dieron cuenta a lo largo de la historia política Sudcaliforniana de lo que son capaces, donde la simbiosis ideológica los sigue marcando para continuar detentando el poder.

En la “oposición” que tenemos hay más preocupación por ser cabeza de ratón y no construir juntos el cuerpo, la fuerza y el arrojo del animal político que se requiere para enfrentar adversarios, competir y ganar elecciones y como gobierno dar respuestas a la población.

Todo Sudcaliforniano bien nacidos y quienes han adoptado estas tierras como propias lo menos que solicitan es que la democracia funcione y dé resultados a favor de sus habitantes y en ello los partidos políticos juegan el principal papel, sobre todo los de “oposición”.

 

Ánimo !!!

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