Cabo San Lucas.-El Cuerpo de Bomberos de Cabo San Lucas suspendió durante casi 12 horas el servicio prehospitalario de ambulancias ante la saturación del Hospital General IMSS-Bienestar y la negativa del nosocomio para recibir a pacientes trasladados por unidades de emergencia.
La suspensión comenzó a las 22:30 horas del viernes 24 de julio y concluyó a las 10:15 horas del sábado 25, cuando la corporación anunció la reactivación del servicio bajo protesta.
De acuerdo con el comunicado, la problemática llevaba varios días y había provocado que pacientes permanecieran durante horas a bordo de las ambulancias mientras esperaban ser recibidos por el personal hospitalario.
Bomberos señaló que el servicio de una ambulancia no termina con el traslado, sino hasta que el paciente es recibido por el hospital, por lo que la saturación impedía liberar las unidades para atender nuevas emergencias y ponía en riesgo tanto a los pacientes como al personal paramédico.
Tras casi 12 horas de suspensión, la corporación determinó reanudar los traslados al considerar que no podía mantenerse al margen de las necesidades de la población, aunque advirtió que continuará prestando el servicio bajo protesta.
“No podemos ser indolentes ante la necesidad humana”, expresó el comandante del Cuerpo de Bomberos de Cabo San Lucas, Juan Antonio Carbajal Figueroa.
El jefe de la corporación sostuvo que la atención médica de urgencia es un derecho humano protegido por la Constitución y los tratados internacionales, independientemente de que las personas sean o no derechohabientes.
Carbajal Figueroa recordó que los artículos 71, 72 y 73 del Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica obligan a los establecimientos públicos, sociales y privados a brindar atención inmediata en casos de urgencia, valorar al paciente y proporcionar tratamiento o estabilizarlo antes de una posible transferencia.
“No se trata de ser derechohabiente o no, se trata de vidas humanas”, puntualizó.
Aunque el servicio de ambulancias fue reactivado, el pronunciamiento dejó expuesta la presión que enfrenta la atención hospitalaria en Cabo San Lucas y el riesgo de que la falta de capacidad para recibir pacientes afecte la respuesta ante nuevas emergencias.

