Ante la petición formal que hicieron a Cabildo de La Paz, los concesionarios de Autotransportes Suburbanos Pioneros del Centenario defendieron su demanda y respondieron que el incremento solicitado a la tarifa del transporte público responde a la necesidad de mantener en operación el servicio.
Aseguraron que los costos de combustible, mantenimiento y refacciones han aumentado de manera considerable en los últimos años, mientras el precio del pasaje se ha mantenido sin cambios.
En su posicionamiento, los transportistas señalaron que comprenden la preocupación de los habitantes de El Centenario, Chametla y La Paz por un eventual aumento en la tarifa, sin embargo, sostuvieron que mantener el costo actual resulta financieramente insostenible para quienes prestan el servicio.
Explicaron que durante años los concesionarios absorbieron de manera gradual el incremento en el precio del diésel, las llantas, refacciones, seguros, salarios y mantenimiento de las unidades, con el propósito de evitar que esos costos se trasladaran de inmediato a los usuarios.
Como ejemplo, indicaron que en 2016 el precio máximo del diésel era de aproximadamente 13.77 pesos por litro, mientras que actualmente ronda los 30 pesos en La Paz, lo que representa un incremento cercano al 118 por ciento.
Detallaron que una unidad que consume alrededor de 100 litros diarios requería hace diez años una inversión aproximada de mil 377 pesos para combustible, mientras que hoy necesita cerca de 3 mil pesos diarios, es decir, mil 623 pesos adicionales por unidad, sin considerar otros gastos de operación.
A ello, agregaron, se suman costos como llantas con un valor aproximado de 10 mil pesos cada una, mantenimientos de motor cercanos a los 7 mil 500 pesos, servicios de transmisión de alrededor de 7 mil pesos y reparaciones que pueden ascender a decenas de miles de pesos, dependiendo de la falla.
“El problema no debe plantearse como una confrontación entre usuarios y transportistas, ya que ambos dependemos de que el servicio continúe operando”, manifestaron en su posicionamiento.
Advirtieron que, de mantenerse una tarifa que no cubra los costos de operación y sin mecanismos de apoyo gubernamental, existe el riesgo de que las unidades permanezcan fuera de circulación por falta de mantenimiento, disminuyan las frecuencias o incluso se suspenda el servicio en algunas rutas.
De igual manera recordaron que corresponde al Ayuntamiento realizar un estudio técnico actualizado y transparente que contemple variables como el precio del combustible, refacciones, mantenimiento, salarios, recorridos y número de pasajeros para determinar la viabilidad de un ajuste tarifario.
También plantearon la necesidad de que las autoridades implementen subsidios o mecanismos de apoyo para estudiantes, adultos mayores, personas con discapacidad y familias de bajos ingresos, con el fin de que las tarifas preferenciales no representen una carga exclusiva para los concesionarios.
Es importante recordar que en estos momentos el Ayuntamiento de La Paz analiza la solicitud presentada por los concesionarios para aumentar la tarifa del transporte público de 12 a 25 pesos, propuesta que es revisada por la Comisión de Transporte del Cabildo mediante estudios técnicos, mesas de trabajo y consultas con usuarios antes de emitir una resolución.

