La Paz, Baja California Sur.– La diputada del Partido del Trabajo (PT), Karina Olivas Parra, presentó una iniciativa para reformar el Código Civil de Baja California Sur y permitir que el apellido materno pueda colocarse antes del paterno, además de abrir la posibilidad de modificar el orden de los apellidos o adoptar el de quien realmente asumió la crianza de una persona.
La propuesta plantea reformas a los artículos 143 Bis, 147 y 149 del Código Civil estatal, con el objetivo de fortalecer el derecho a la identidad, la igualdad entre mujeres y hombres y el libre desarrollo de la personalidad.
De aprobarse, madres y padres podrían decidir libremente si sus hijas e hijos llevan primero el apellido materno o paterno al momento del registro de nacimiento, eliminando la práctica tradicional que automáticamente privilegia el apellido del padre.
Asimismo, la iniciativa contempla que personas mayores de edad puedan solicitar la modificación del orden de sus apellidos, incluso cuando ya exista un acta de nacimiento registrada.
Otro de los puntos relevantes de la propuesta es que permitiría a una persona adoptar el apellido de quien realmente se hizo cargo de su crianza, educación, manutención y acompañamiento emocional, aunque no sea quien originalmente transmitió el apellido.
La legisladora argumentó que en muchos hogares sudcalifornianos son las madres quienes asumen de manera principal o incluso exclusiva la responsabilidad de crianza y sostenimiento de hijas e hijos, mientras la figura paterna permanece ausente o incumple sus responsabilidades.
“Resulta incongruente que el sistema normativo continúe otorgando prevalencia simbólica y registral al apellido de quien, en múltiples casos, permanece desvinculado afectiva y materialmente de la vida de niñas, niños y adolescentes”, expone la iniciativa.
La reforma también permitiría solicitar cambios cuando una persona no se identifique socialmente con el nombre registrado o cuando quiera reflejar en su identidad jurídica la realidad familiar con quien realmente creció.
La propuesta establece que los cambios podrían ser solicitados por personas mayores de 18 años; por el padre o madre con patria potestad en caso de menores; y por adoptantes en casos de adopción.
Karina Olivas sostuvo que la medida busca reconocer nuevas dinámicas familiares y avanzar hacia un esquema más igualitario, eliminando privilegios automáticos basados en el género y permitiendo que el apellido refleje la realidad social y afectiva de las personas.

